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Fallece Don
José Cardona Gregori, líder protestante defensor de la libertad
religiosa en España
(Madrid,
21/02/2007) Don José Cardona Gregori ha partido a la presencia
del Señor. La familia ha comunicado el fallecimiento esta mañana.
José
Cardona Gregori fue Secretario
Ejecutivo de la Comisión de Defensa Evangélica (CDE) y de
su sucesora, la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas
(FEREDE), durante el período comprendido entre los años
1958 a 1995 y goza del cariño y el reconocimiento del pueblo evangélico
español por la pasión y compromiso con que luchó
por la libertad religiosa en España - y por los derechos de los
cristianos evangélicos -, en tiempos difíciles, de discriminación
e intolerancia religiosa. Su lucha contribuyó a la defensa de las
libertades, que se consolidarían luego, durante la transición,
hasta llegar al actual período de normalización democrática.
DATOS BIOGRÁFICOS
Nació en Denia el 17 de noviembre
de 1918, en el seno de una familia de tradición protestante evangélica
bautista. Educado por su madre en la idea de que debía dedicarse
al ministerio pastoral, pasó sus años de adolescencia en
el colportaje de Biblias, ingresando en el Seminario Bautista de Benidorm,
donde le sorprendió la Guerra civil.
Se incorporó a un batallón
de Infantería de Marina del Ejército Republicano como "miliciano
de cultura" y posteriormente fue trasladado al frente del Ebro, donde
en un sangriento avance sobre el pueblo de Vallfogona cayó y fue
dado por muerto. Hecho prisionero por las tropas de Franco y trasladado
a León, permaneció junto con ocho mil prisioneros más
en campo improvisado en el Cuartel de San Marcos y posteriormente forzado
a trabajar en la reconstrucción del cuartel de Simancas cerca de
Guijón hasta ser liberado en abril de 1940.
Curso estudios de derecho que compaginó
con su trabajo como músico, peluquero y predicador, presentándose
a oposiciones para secretario de la Administración de Justicia.
A partir de aquel momento el resto de su vida discurrió entre la
Ley y el Evangelio, combinando ambas profesiones, la de funcionario de
justicia y la de pastor.
En diciembre de 1949, contrajo matrimonio
con Amparo Albiñana, una unión que ha perdurado hasta el
día de hoy y que trajo como fruto una hija, Elisabeth, que heredó
de su padre el amor por la carrera de derecho.
Su posición dentro del mundo
de la justicia y su cargo como pastor Presidente de la Comisión
Jurídica de la Unión Bautista hicieron que muchas iglesias
protestantes, acosadas por la represión del nacionalcatolicismo,
acudieran a él en busca de ayuda para resolver constantes problemas
de intolerancia religiosa.
En 1958 aceptó el cargo de
Secretario Ejecutivo de la recién creada COMISION DE DEFENSA EVANGELICA
ESPAÑOLA y trasladó después su domicilio a Madrid,
iniciando una lucha titánica y desigual con los distintos Gobiernos
de Franco utilizando para ello el recurso enfrentamiento en el interior
y de la presión política en el exterior, hasta conseguir
que en 1963 el entonces Ministro Fernando María Castiella se comprometiera
a intervenir en materia la libertad religiosa, intervención que
culminó con la promulgación de la Ley 44/67 reguladora del
Derecho Civil a la Libertad Religiosa de las Asociaciones Confesionales
No Católicas.
Considerando que las libertades garantizadas
por esa Ley estaban lejos de lo que debían ser, continuó
luchando en favor de la libertad religiosa en España hasta la instauración
de la democracia y la Constitución de 1979, que finalmente hizo
de España un Estado de derecho aconfesional. Jugó un papel
fundamental en la redacción de la vigente Ley Orgánica 7/1980
de Libertad Religiosa. Y al crearse la nueva Dirección General
de Asuntos Religiosos, paso a formar parte de su Comisión Asesora.
A partir de este momento, dedicó
sus esfuerzos a unir en un sólo bloque todo protestantismo español
en la FEDERACION DE ENTIDADES EVANGELICAS DE ESPAÑA y a luchar
por la firma de los Acuerdos de Cooperación de las Iglesias Evangélicas
con el Estado previstos en el Art. 16 de la Constitución, finalmente
firmados y aprobados por el Congreso el 17 de Septiembre de 1992.
El 1995, a los 77 años de edad,
debilitado por una enfermedad y jubilado de la Administración de
Justicia, con 37 años a sus espaldas de lucha constante por la
libertad religiosa, por la separación de Iglesia y Estado, y el
respeto a los derechos humanos en nuestro país, se retiró
definitivamente, dejando la secretaría ejecutiva de la FEREDE en
manos de Mariano Blázquez Burgo, quién la sigue ocupando
en la actualidad.
Investido Doctor Honoris Causa y objeto
de múltiples homenajes y distinciones, recibió la medalla
de oro por la defensa de los Derechos Humanos y posteriormente de manos
del Rey Juan Carlos I la medalla de honor del Club Internacional de Prensa
por su destacada labor informativa en defensa de la libertad religiosa.
José Cardona ha sido una institución
y un emblema en el protestantismo español. Su tenacidad y su capacidad
negociadora lograron el milagro de que una minoría religiosa, asustada
y disgregada, fuera capaz de unirse entre sí, plantar cara a la
dictadura, y subsistir en medio de la represión hasta conseguir
su reconocimiento y el respeto a sus derechos y libertades. Con él,
desaparece el símbolo de una generación de líderes
protestantes españoles que, con un coraje poco común, no
dudaron en poner en peligro su vida, si era necesario, a la hora de actuar
en la defensa de su fe.
Fuente: FEREDE / Eliseo
Vila Vila, «José Cardona: La defensa de una fe»
(CLIE)
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