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GALICIA | Medios
La prensa gallega
destaca el notable crecimiento de la población evangélica
en la región
La Voz de Galicia,
uno de los periódicos de referencia en Galicia, dedicaba el pasado
domingo un amplio espacio informativo a la comunidad evangélica
local. El motivo: "la quintuplicación de esta minoría
religiosa - la primera en la región - en los últimos 25
años.
(ESPAÑA, 13/01/2010) Jorge
Casanova, autor del reportaje, subraya los datos estadísticos
que confirman la reciente multiplicación de la población
evangélica - algo más de 10.000 evangélicos se reparten
por 150 iglesias en todo el territorio -, hasta convertirla en la primera
minoría religiosa de la región.
Observa, no obstante, que dicho crecimiento
está vinculado, fundamentalmente, "...por un lado la paulatina
y muy notable incorporación al culto evangélico del pueblo
gitano y, por otro, el auge de la inmigración latinoamericana,
frenada en los dos últimos años por el deterioro de la situación
económica", por lo que no cree que se esté viviendo
una 'eclosión evangélica' en la región.
Casanova cita a pastores evangélicos
a los que ha entrevistado - entre ellos al Secretario Ejecutivo del Consejo
Evangélico de Galicia, David Rego -, y reproduce los testimonios
de Maica, una profesora de religión evangélica; Débora,
una argentina residente en Galicia desde hace 16 años; Néstor,
un joven lucence perteneciente a la etnia gitana; y de Donato,
popular ex futbolista hispano-brasileño (FOTO).
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UNA RELIGIÓN
EN AUGE
Los evangélicos se quintuplicaron
en Galicia en los últimos 25 años
Los dos profesores de religión que había
en el 2000 se han convertido en 40 repartidos por todo el territorio
Autor: Jorge Casanova Fecha de
publicación: 10/1/2010 | Hace
25 años apenas si existían en Galicia 35 iglesias dedicadas
al culto evangélico. Los protestantes gallegos intentaban recuperarse
de siglos de persecución e invisibilidad y consolidar su presencia
en un territorio en el que, durante el período previo a la Guerra
Civil, apuntaban a un notable florecimiento. En el último cuarto
de siglo se han multiplicado por cinco y se han consolidado como el culto
minoritario más importante en Galicia. Actualmente, algo más
de 10.000 evangélicos se reparten por 150 iglesias en todo el territorio.
¿Está viviendo pues
la religión evangélica una eclosión en Galicia? Probablemente
no. El crecimiento, aunque ininterrumpido, tiene aún una cadencia
baja y está vinculado a dos fenómenos fundamentales. Por
un lado la paulatina y muy notable incorporación al culto evangélico
del pueblo gitano y, por otro, el auge de la inmigración latinoamericana,
frenada en los dos últimos años por el deterioro de la situación
económica. Esos han sido los dos pilares sobre los que se ha asentado
el aumento de los evangélicos en Galicia y que han provocado que
la cifra en España supere ya los 1,3 millones.
Invisibles
Sin embargo y pese a su cada vez mayor presencia, los evangélicos
siguen siendo un colectivo prácticamente invisible. «Nos
estamos normalizando, pero aún queda bastante camino», admite
David Rego, secretario ejecutivo del Consello Evangélico
de Galicia. «Nuestra asignatura pendiente es la visibilidad de lo
que se hace en cada iglesia, de nuestra labor social», explica Rego,
coordinador de una compleja estructura eclesial. Los 150 templos evangélicos
que hay en Galicia están repartidos entre una veintena de iglesias
diferentes, unidas por un patrón común pero con desarrollos
distintos. La más importante es la Asamblea de Hermanos, que tiene
38 templos en Galicia; la Iglesia de Filadelfia, a la que pertenecen los
creyentes gitanos, tiene 27, y así sucesivamente agrupando a colectivos
como el Ejército de Salvación o los centros Reto, vinculados
a la reinserción de toxicómanos.
Ante esta dispersión, los evangélicos
apuntan a las órdenes católicas: «Es como, por ejemplo,
los benedictinos y los jesuitas. ¿Son distintos?, sí. ¿Pertenecen
a la misma iglesia?, también», expone José Luis Zapata,
pastor en Arteixo, de una congregación multirracial. «Es
casi como la ONU», dice. Zapata tiene su trabajo y su familia. Otros
pastores, no; se dedican a a tiempo completo a su iglesia y reciben una
compensación económica de ella.
Pese a su crecimiento, Xavier Alcalá,
escritor que acaba de publicar una saga histórica sobre los evangélicos
gallegos opina: «Tienen el mismo problema que los católicos:
se enfrentan a una sociedad fuertemente secularizada». Alcalá
señala que, en Galicia, los evangélicos «sempre foron
tidos por xente rara, pero dunha moral moi estrita e, en certo modo, ese
punto de vista aínda pervive».
Condescendencia
Rego asegura que llamar a alguna puerta de la Administración y
declararse evangélico todavía resulta difícil y que
a otras confesiones se las trata con más condescendencia . Con
todo, el secretario del Consello Evangélico de Galicia dice estar
satisfecho con el trato de la Consellería de Educación:
en diez años han pasado de tener dos profesores de religión
en los colegios públicos a cuarenta. Los diez mil evangélicos
que viven en la comunidad gallega arrastran a un colectivo más
amplio, ya que los nuevos creyentes no son bautizados hasta la edad adulta.
La diversidad de las iglesias evangélicas
permite que se agrupen con características casi étnicas.
De hecho, en Galicia las hay formadas mayoritariamente por latinoamericanos
o gitanos, en tanto otras las forma una población netamente gallega.
La provincia de A Coruña, donde se fundó la primera iglesia
evangélica gallega en 1875, agrupa casi la mitad de todos los templos
de Galicia (73).
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Fuente: La
Voz de Galicia
| Redacción: Noticias FEREDE

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